Efectos de la ceniza volcánica en el ser humano.

Efectos de la ceniza volcánica en el ser humano.

La exposición al material volcánico durante un prolongado lapso de tiempo, puede producir efectos nocivos para la salud. Las cenizas volcánicas se componen de finas partículas de roca volcánica fragmentada (de menos de 2 mm de diámetro).

A menudo el material registra una alta temperatura en las proximidades del volcán, pero se enfría cuando cae a mayor distancia. Se forma durante las explosiones volcánicas a partir de avalanchas de piedras rocas que bajan por las laderas de los volcanes, o a partir de salpicaduras de lava liquida incandescente. Las cenizas varían en apariencia, dependiendo del tipo de volcán y de la forma de erupción. Así, su color puede ir desde un tono gris claro hasta negro, y pueden variar en tamaño desde ser como arenisca hasta tan finos como el talco.

-Reducción de Visibilidad.
Las cenizas en suspensión bloquean la luz solar, reduciendo la visibilidad, al punto de producir oscuridad completa durante el día en algunos casos.

-Efectos respiratorios
Durante algunas erupciones las partículas pueden ser tan finas que se aspiran profundamente en los pulmones. Con una exposición prolongada, aún los individuos sanos experimentarán molestias en el pecho, aumento de tos e irritación.

Los síntomas agudos (inmediatos) más comunes incluyen:
Irritación y destilación nasal.
Irritación en la garganta y resequedad, algunas veces acompañada de tos seca.

Personas con problemas pulmonares previos pueden desarrollar síntomas severos de bronquitis que perduran por algunos días posteriores a la exposición a las cenizas (por ejemplo, tos seca, flema, jadeo o respiración cortada)
Irritación en los conductos respiratorios en personas con asma o bronquitis.; respiración cortada, jadeo y tos son las manifestaciones más frecuentes en los asmáticos.

En raras circunstancias la exposición prolongada a cenizas finas puede producir enfermedades pulmonares serias. Si estas ocurren, se debe a que las cenizas son muy finas, contienen sílice cristalino (que produce silicosis) y las personas afectadas debieron haber estado expuestas a alta concentración de cenizas durante muchos años. La exposición a cenizas volcánicas con sílice cristalino generalmente es breve (días o semanas), y los estudios realizados sugieren que el límite de exposición recomendado para la población en general (similar en la mayoría de los países) puede ser excedido por períodos de corta duración sin conllevar daños a la salud.

Las personas que sufren de asma u otros problemas pulmonares como bronquitis y enfisema, y problemas cardíacos graves, tienen mayor riesgo.

¿Por qué las personas con problemas pulmonares crónicos están especialmente en riesgo?

Las partículas finas irritan los conductos respiratorios y provocan su contracción, haciendo que la respiración sea más dificultosa en personas con padecimientos pulmonares previos. El polvo fino también produce un recubrimiento de los conductos, lo cual induce mayor secreción, y esto hace que las personas tosan y respiren con mayor dificultad. Los asmáticos, especialmente los niños que han sufrido alta exposición a las cenizas cuando juegan, pueden sufrir accesos de tos, contracción en el pecho y jadeo. Algunas personas que eran asmáticas previamente sin saberlo, pueden experimentar síntomas de asma después de una caída de cenizas, especialmente si se sobreexponen a las cenizas en el exterior.

¿Qué factores producen los síntomas respiratorios?

El desarrollo de síntomas respiratorios a partir de la inhalación de cenizas volcánicas depende de varios factores. Estos incluyen la concentración de partículas en el aire, la proporción de partículas finas en la ceniza, la frecuencia y duración de la exposición, la presencia de silicio cristalino y gases volcánicos o aerosoles mezclados con las cenizas, y las condiciones meteorológicas. Las condiciones de salud pre-existentes y el uso de equipo de protección para la respiración, influye en los síntomas experimentados.

-Síntomas oculares
La irritación en los ojos es un efecto común, ya que una porción de arenilla puede provocar dolorosas raspaduras en el frente del ojo (abrasiones en la córnea) y conjuntivitis. Los usuarios de lentes de contacto deben estar especialmente advertidos de este problema y retirárselos para prevenir una abrasión en la córnea.

Los síntomas más comunes son:
Sensación de tener una partícula extraña en los ojos.
Dolor ocular, picazón y ojos inyectados.
Descarga pegajosa o lagrimeo.
Abrasiones en la córnea o raspaduras.
Conjuntivitis aguda o inflamación de los sacos conjuntivos que rodean el globo ocular, debido a la presencia de cenizas, lo cual produce enrojecimiento, ardor en los ojos y fotosensibilidad.

-Irritación cutánea
Aunque no es muy común, las cenizas volcánicas pueden producir irritación en la piel a algunas personas, especialmente si la ceniza es ácida.

Los síntomas incluyen:
Irritación y enrojecimiento de la piel.
Infecciones secundarias debido al rascado.
Efectos indirectos de la caída de cenizas.

En términos de riesgos a la salud a corto y largo plazo, el impacto indirecto de la caída de cenizas volcánicas debe ser considerado. Esto surge principalmente como consecuencias secundarias, como por ejemplo:

-Efectos sobre los caminos
La reducción de visibilidad debido a partículas en suspensión puede causar accidentes, y este peligro se combina con la cobertura de los pavimentos con ceniza. No sólo se ocultan las señales del camino, sino que las capas finas de cenizas secas o húmedas son resbaladizas, reduciendo la tracción de los vehículos. Los depósitos espesos de cenizas pueden hacer las carreteras infranqueables, aislando comunidades para el suministro de recursos básicos.

-Efectos en la energía eléctrica
La caída de cenizas puede interrumpir la conducción de electricidad, lo que puede repercutir en daños a la salud por falta de calefacción u otras instalaciones de infraestructura que dependen de la electricidad para su funcionamiento. La ceniza húmeda es conductora de electricidad, de manera que es esencial realizar procedimientos operativos cautelosos y cumplirlos estrictamente cuando se limpian equipos de abastecimiento eléctrico.

-Efectos en el abastecimiento de agua
La contaminación de los depósitos de agua o bloqueo del equipo de abastecimiento de agua puede ocurrir. Depósitos pequeños y abiertos, como tanques de agua colocados en los techos son especialmente vulnerables a la lluvia de cenizas, y aún pequeñas cantidades de cenizas pueden reducir la potabilidad del agua. Mientras en riesgo de intoxicación es bajo, se puede reducir el pH o inhibir la clorificación.

-Efectos sanitarios
La incapacidad temporal de los servicios sanitarios municipales, puede incrementar el riesgo de enfermedades en áreas infectadas.

-Techos colapsados
Los techos pueden colapsarse por el peso de las cenizas, hiriendo o matando a quienes estuviesen debajo. Hay riesgo de que los techos colapsen durante las tareas de limpieza, debido al aumento de carga por la presencia de una persona en un techo ya sobrecargado.

-Salud animal
Si las cenizas están recubiertas con ácido fluorhídrico, las cenizas pueden ser muy tóxicas para los animales que pastorean comiendo las cenizas depositadas sobre el pasto.

Foto:
Erupción del Volcán de Fuego, Colima.
Diciembre, 2016.

Fuente: El Cordillerano

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